| Águila Perdicera |
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Hieraaetus fasciatus Descripción El águila perdicera es una de las rapaces más características y representativas de las sierras españolas. Su ágil y potente vuelo, unido a la fortaleza de sus garras, la convierte en una de las águilas más poderosas y temidas del bosque mediterráneo. Se trata de uan rapaz de tamaño medio, que se identifica por su plumaje oscuro en las alas y blanco en el cuerpo. Los adultos se distinguen de otras especies de águilas de similar tamaño y colorido por presentar una mancha blanca en el dorso y una banda terminal en la cola. Al igual que secede con otras rapaces, la hembra es de mayor tamaño, con un peso que oscila los 2.000-2.500 gramos, mientras que los machos no superan los 1.500-2.000 gramos. Son aves normalmente sedentarias, permaneciendo los adultos en los territorios de nidificación durante todo el año. En Castilla y León el águila perdicera ocupa áreas de media e baja altitud, donde aprovecha los cortados rocosos para nidificar. SOn tempranas en la reprodución, y ya en pleno invierno la pareja comienza a manifestar signos de celo. Loa primeros vuelos nupciales tienen lugar durante el mes de diciembre, alcanzando su apogeo en los smeses de enero y febrero. Cada pareja mantiene varios nidos en su territorio, normalmente bastante próximos, a veces ubicados incluso en el mismo peñasco. Al iniciarse el periodo de celo el macho comenzará a realizar aportes de material, principalmente trozos de ramas verdes, en ocasiones a varias de las plataformas, hasta que la hembra se decida por una de ellas para dar principio a la reproducción. Las puestas constan normalmente de dos huevos, y tienen lugar desde finales de febrero hasta mediados de marzo en las parejas más tardias. La hembra será la encargada de la incubación, mientras que el macho tendrá que realizar un grande esfuerzo durante este periodo, al objeto de capturar presas que garanticen la alimentación de ambos ejemplares. Loa pollos nacerán aproximadamente a los 40 días, con una pequeña diferencia de edad de dos a tres días entre los hermanos. A partir de entonces, la pareja se dedicará al cuidado y protección de los polluelos, aunque siempre será la hembra la que permanezca más tiempo junto a ellos. En el mes de junio los pollos iniciarán sus primeros vuelos, normalmente, por las proximidades del nido. Durante el verano los jóvenes acompañan a sus padres, para independizarse a finales de la época estival, cuando ya son capaces de cazar por sí solos. Sus primeros grandes desplazamientos les llevaran a parajes con altas densidades de presas, con frequencia muy alejados de sus lugares de nacimiento. La base de su dieta alimenticia es el conejo, y también las aves de mediano tamaño como palomas o córvidos, sin despreciar reptiles como el lagarto, alimento frecuente en la época de cría. Las presas suelen ser capturadas en el suelo o, en el caso de las aves, cuando emprenden el vuelo, siendo sorprendidas mediante picados efectuados a gran velocidad. Distribuición y demografía En España se encuentra repartida por todo el territorio peninsular, excepto en el cuadrantte norocidental (Cornisa Cantábrica y Galicia), faltando también en las islas Canárias y Baleares. Algo más de la mitad de la población se concentra en las provincias costeras del Mediterráneo, principalmente en las comunidades de Andalucía y Valencia, existiendo otros importantes núcleos en Extremadura y Castilla La Mancha. La población española fue estimada en 1990 entre 679 y 755 parejas. En Castilla y León su área de distribuición se limita a dos núcleos reproductores claramente diferenciados y aislados entre sí, uno al noreste, en las estribaciones de la Cordillera Cantábrica pertenecientes a la provincia de Burgos, y otro al suroeste , principalemente asentada en el área incluida dentro de la comarca natural de "Arribes del Duero", en las privincias de Salamanca y Zamora. A pare de estas dos poblaciones, no se descarta la posibilidad de la existencia de alguna pareja aislada en los principales sistemas montañosos o sus estribaciones, como es el caso del Sistema Central ( Ávila y Salamanca), Sistema Ibérico (Soria), Picos de Europa o la Sierra de Ancares (León). Los únicos datos sobre el tamaño de la población en Castilla y León corresponden a los aportados por el censo nacional de la especie realizado en 1990. Los resultados para ese año cifraron la población regional en 40-44 parejas reproductoras. Sin embargo, estimaciones más recientes han puesto de manifesto una fuerte disminuicíon de la población en los últimos años, que ha pasado a estar integrada por no más de 26-30 parejas. Este acusado descenso se comenzó a detectar desde finales de la década de los años setenta, pudiéndose constatar por la desaparición de parejas aisladas, la paulatina redución de las áreas de reproducción y la disminuición generalizada de los efectivos existentes en el ámbito de toda la Comunidad. Estado de conservación En las últimas décadas esta rapaz ha sufrido un fuerte declive en la mayor parte de su área de distribuición europea. En España esta regresión ha sido muy acusada y seha perdido, según algunos autores, alrededor del 20% de la población reproductora existente en 1980. Los mayores descensos poblacionales se han registrado en la Meseta Norte, Sistema Ibérico y Sierra Morena Oriental. En Castilla y León, y al igual que ha sucedido en el resto de las poblaciones del norte y centro del país, esta rapaz se encuentra en franca regresión. Así, uno de los núcleos más importantes de la Comunidad, situado en la provincia de Burgos, ha sufrido en las últimas décadas y de forma dramática este declive, habiendo pasado de 21-27 parejas en 1980 a menos de 10 en la actualidad. Además, la especie ha desaparecido o está a punto de hacerlo como reproductora en provincias como Palencia, Segovia, Soria y Ávila. Esta alarmante situación que comparte con espacies como el águila imperial ibérica (Aquila adalberti) o el urugallo (Tetrao urogallus). Al parecer, son varias las causas que han provocado esta regresión, aunque, y según diversos trabajos, no se conocen con demasiada certeza las raziones de este fuerte declive. Las principales, amenazas que se apuntan son la elevada mortalidad adulta y juvenil, debida sobre todo a la persecusión por parte del hombre (murte por disparo), al choque o eletrocción con líneas elétricas y a molestias durante la época de cría y a la pérdida y deterioro del hábitat de nidificación. También parece estar afectando en gran medida la falta de alimento, sobre todo de conejo, como consecuencia de su disminución por las enfermedades que padece (mixomatosis y neumonía vírico hemorrágica). Como consecuencia del acuerdo alcanzado durante una reciente reunión a la que acudieron representantes de todas las comunidades autónomas españolas con presencia de la especie, se solicitó al Ministerio de Madeio Ambiente la recatalogación de la rapaz, hasta entonces legalmente considerada. " De interés especial". El Ministerio atendió con prontidud la demanda presentada, por lo que el águila perdicera pasó a formar parte del grupo de especies catalogadas como "vulnerable" desde 1999. La reunión de la que partió esta iniciativa tuvo lugar en Zamora, en el Centro de Visitantes de la Reserva Regional de Caza " Las Lagunas de Villafáfila", y fue convocada en el marco de intercambio de experiencias sobre la rapaz que integra uno de los apartados de este proyecto. El águila perdicera en Arribes del Duero El espacio natural de Arribes del Duero es en estos momentos el principal refugio para el águila perdicera en Castilla y león. En los casi 180 kilómetros de cañones formados por el río Duero y sus principales afluentes (Tormes, Huembra, Humos y Águeda), se asienta la población reproductora más importante de la Comunidad, estimada en unas 17 parejas (alrededor del 60% de la población total de la región). Los primeros esfuerzos para conocer su situación en la zona comienza a partir de la década de los años noventa, extendiéndose posteriormente a seguimientos anuales de todas las parejas durante la época de la reprodución. Pero es a partir de 1995 cuando se comienzan a obtener resultados más precisos sobre los parámetros reproductivos de las parejas y la evolución de las mismas. De los resultados obtenidos se deduce, afortunadamente, que la población ha permanecido más o menos estabilizada en los últimos años, aunque se ha observado, sin embargo, una productividad muy baja, que en ningún año ha superado el valor de 1.0 pollos/pareja. Con la aprobación en 1997 del Proyecto LIFE-NAT-B4/3200/97/253 se inicia una nueva etapa para el estudio de la especie natural. Como consecuencia de ello, se emprenden diversos trabajos relacionados con la conservación de la rapaz, que incluyen la puesta en marcha de un programa de radioseguimiento de ejemplares dirigido fundamentalmente a profundizar en el conocimiento de los parámetros relacionados con el área de campeo de los individuos, la realización de estudios sobre la peligrosidad de las líneas eléctricas en losterritorios de cría, la viabilodad de la recuperación del conejo de monte, y la recuperación y puesta en producción de los palomares tradicionales que parecen estar más directamente relacionados con el fomento de la presencia de palomas silvestres en los cortados de la ZEPA.
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