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El pastoreo de las cabras se realiza mayormente en las localidades cercanas al Duero, pues se alimentan en los lugares donde abunda el monte trabado. Las construcciones propias de esta actividad son los casitos, de piedra, que sirven de refugio diurno y ocasionalmente nocturno al cabrero, y los corrales y chiviteros, donde guarda al ganado.
A éstas hay que añadir las majadas de madera, donde se encierra al ganado en el verano para abonar las fincas de cultivo, y los chozos de cubierta vegetal, que son refugios pastoriles con carácter temporal. La cabra del país se caracteriza por su gran diversidad en cuanto a colores, formas y tamaños; este hecho ha propiciado un rico vocabulario para referirse a ellas: así, por ejemplo, pueden ser cardosas, galanas o gateas por su color; mochas o pitorras por el tipo de cuernos; recias o vivas por su carácter y güedas o chivas por su edad. Incluso se las llama cabros en un contexto de burla o cabreo. Como este ganado depende mayontariamente de la vegetación natural para alimentarse, su ciclo anual está muy relacionado con ella. El celo sucede en mayo y agosto con partos en octubre y enero, tras cinco meses de gestación. El periodo de ordeño es de siete u ocho meses aproximadamente, pues unos meses antes del parto las cabras se secan. Los chivos maman dos veces al día, permaneciendo el resto del tiempo encerrados en los chiviteros. Las cabras del monte se pastorean de manera particular o de forma comunitaria, por medio de turnos o con un cabrero asalariado. Las cabras de casa son las que se mantienen en pequeño número en los corrales, junto con ovejas o vacas. Los principales productos obtenidos son la leche, el queso, la carne de cabrito o de ejemplares adultos, la piel, el cuerno para la elaboración de objetos artesanales y el abono para los cultivos. El queso de cabra se realizaba tradicionalmente en la propia casa del cabrero, con cuajo natural o flor de cardo "cuajaleches", en pequeñas mesas queseras. Este tipo de queso era muy consumido en la comarca, en especial, durante las tareas agrícolas del verano.
Fuente: El Sendero GR-14 en La Provincia de Zamora. (Junta de Castilla y León) |